Quién soy

ariana sabate

En vez de responder a esta pregunta diciendo qúe es lo que hago, voy a responder con quién soy yo y qué es lo que me ha llevado a este trabajo.

Así que ¡Hola! soy Ariana y estoy aproximándome a los 30 años de edad. Esto quiere decir que he crecido en la época de los 90, mis muñecas de la infancia fueron las Barbie, las Bratz y las Betty Spaghetty, mis series fueron Embrujadas y Friends y he vivido la revolución de Internet, desde Fotolog y MSN hasta Instagram. ¿Y por qué cuento todo esto? Porque creo que contextualiza muy bien el tipo de cánones de belleza que desde pequeña asumí como incuestionables.

Porque sí, yo fui la niña gorda de clase. Y sí, yo también me creí que mi cuerpo no estaba bien, pues la burla de los demás niños y niñas así me lo hacían saber. De hecho, en casa también me lo demostraban… enseñándome que tenía que hacer dieta y no comer ciertas cosas porque “no me iban bien”.

En años posteriores, ya entrada en la adolescencia, me di cuenta que quería gustar a los demás, pero que mi cuerpo no les gustaba. Así que me volví a creer un cuento: Tener un cuerpo que encajara con el estereotipo de belleza del momento era el pasaporte perfecto para todo lo que yo quería: Aceptación, pertenencia, conexión, simpatía… ser escuchada y vista… (Vaya, las aspiraciones básicas de tod@ adolescente).

Y lo conseguí, tuve el cuerpo que quise tener. Pero a costa de dietas restrictivas y de privarme de demasiados placeres. Sin embargo, ni con esas mejoré la relación con mi cuerpo… e incluso mi autoestima se fue a menos. Sin darme cuenta caí en manos de una cultura que aboga por un ideal de belleza, que destruye toda salud física y mental.

Unos años después me di cuenta de ello, y en vez de intentar mejorar mi autoestima cambiando mi cuerpo, empecé a trabajar en mi autoestima desde dentro.

Y llegó un momento en el que me olvidé de mi cuerpo. Después lo acepté. Y poco a poco, con el paso del tiempo, llegué a quererlo.

Con CuerPositivaMente intento poner mi grano de arena para que otras personas también puedan desarrollar aceptación y amor hacia su corporalidad. Y para ello, utilizo la psicoterapia. Aquí te explico cómo lo hago.